Recomendaciones de uso y lavado.

¿Te ha pasado que al salir de la ducha encuentras tu toalla húmeda porque alguien más la usó? Es una sensación incómoda, porque al igual que tu cepillo de dientes, maquillaje o traje de baño, las toallas son de uso personal.

Mantener tu toalla limpia es fundamental para tu higiene personal, además es súper reconfortante secarte con ella cuando está limpia, esponjosa y perfumada.

Aquí tienes unos tips avanzados para mantener tu toalla en las mejores condiciones:

- Si acabas de comprar una toalla, lávala antes de estrenarla para limpiarla y mejorar su absorción.

- Ten una toalla pequeña para las manos y la cara, y otra grande para después de bañarte.

- Después de usarla, extiéndela en un lugar ventilado o bajo el sol. Nunca sobre otra toalla.

- Lávala al menos una vez por semana.

- Lee las instrucciones de lavado en la etiqueta. Algunas pueden tener instrucciones especiales.

 

El Lavado

Si vas a lavar muchas toallas, es mejor hacerlo en lavadora. Si son pocas o una sola, hazlo a mano.


EN LA LAVADORA

Lava las toallas por separado de otras prendas, para evitar las pelusas en tu ropa.

Clasifica las cargas por color, para evitar la absorción de pigmentos.

Usa la mitad habitual de detergente. Demasiado jabón las hace menos absorbentes y esponjosas.

Usa poco suavizante o ninguno. Aunque parezca extraño, las toallas quedan más suaves sin usarlo.

Entre el lavado y el secado, saca las toallas y sacúdelas ligeramente.

Si son toallas blancas o claras, usa agua caliente. Si son más oscuras, con agua fría.

Recuerda siempre limpiar el filtro de las pelusas de la lavadora para evitar accidentes.


LAVADO A MANO

(Lavar las toallas a mano ahorra dinero energía y desgasta menos la lavadora).

Remoja las toallas extendidas en el fregadero o en una bañera pequeña por al menos 40 minutos. Usa un poco de detergente, cuidando que no sea muy fuerte para proteger tus manos.

Remueve las toallas, sácalas y exprímelas repetidas veces.

Exprime las toallas y remójalas en agua fría y limpia por unos 5 minutos.

Agita las toallas hasta que queden libres de espuma.


EL SECADO

Exprime las toallas lo más que puedas. Es importante hacerlo inmediatamente después de lavarlas.

Cuelga las toallas en un lugar ventilado o con luz solar, dejando un espacio de al menos 5 dedos entre cada una.

Si usas una secadora, configúrala para el material de la toalla. Las toallas hechas de 100% algodón se deben secar en altas temperaturas.

Puedes secar toallas de distinto color en la secadora, pero no las pongas por más tiempo del necesario.


Tus toallas están listas para vivirlas y sentirlas.
Guárdalas en un lugar seco y, si tienes muchas, úsalas de modo rotativo para que te duren mucho más.

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